CONCURSO CARCEl DE ENCAUSADOS

CONCURSO CARCEl DE ENCAUSADOS

Para lograr nuestra intención, los espacios públicos son el soporte que articulan la propuesta y permiten que el conjunto funcione correctamente. Se sectorizó con la secuencia edificio – verde edificio, vinculados entre sí a través del eje que conecta los patios de la cárcel y que funciona como circulación y como pieza fundamental en la propuesta.

La distribución del programa, se da de forma tal que se aprovechara el interior de la cárcel, permitiendo que algo que anteriormente fue censurado, sea público, tenga vida y uso común. Proponemos entonces, que este edificio albergue todas las actividades culturales y comerciales concentrando el paseo para su interior. En orden de tener las mejores condiciones habitacionales, para el edificio de viviendas se buscó la ubicación más óptima, consiguiendo visuales al edificio de Kronfuss, a la Ciudad y La Cañada, por lo que se disponen en un segundo edificio separado e intimo.

Respecto al lenguaje, la arquitectura de la cárcel tienen un valor patrimonial a rescatar, por lo que las intenciones deben estar enfocadas a que se conserve y que se potencie su carácter original. Esto nos llevó al momento de intervenir, a que optáramos por trabajar con el contraste: las nuevas acciones, serán siempre distintas; en consecuencia,  se deben evidenciar y diferenciar de lo existente. Nuestro proyecto se basa en un conjunto de elementos que se adjuntan al edificio patrimonial y provocan que se resalte.

Nuestra intención se evidencia en la búsqueda constante de conexión interior- exterior en primer momento, por generar un nivel único para el espacio público en carácter de mejor su uso. Y después, a través de un zócalo vidriado a nivel de planta baja, realzando la fachada y marcando la posibilidad de conexión con el peatón. Por otro lado, generamos una área de expansión e  intercambio techando uno de los claustros de la cárcel y abriendo sus cerramientos laterales.

El eje central antes mencionado articula piezas claves del proyecto, en el interior del edificio patrimonial creamos un “museo vertical” en todos los niveles que permite exposiciones continuas incluso cuando los talleres se encuentren cerrados. A nivel subsuelo, y con la idea de conectar los dos edificios, aparece el sum y el anfiteatro exterior. Finalmente, para enmarcar la cárcel, el volumen habitacional se separa sobre la proyección de este mismo obteniendo un dialogo entre los dos edificios.

Para concluir, decimos que todos los elementos de nuestra intervención aportan a resaltar el carácter de este edificio patrimonial y conectar los dos corredores, generando un nuevo espacio público para la ciudad, priorizando el peatón y convirtiendo la zona en un nuevo nodo social.